Diez reglas para que tu gato sea feliz

En España, hay alrededor de 3,8 millones de gatos domésticos, según el censo de población felina que maneja la Federación Europea de Fabricantes de Alimentos para Mascotas. Aunque buena parte de estos felinos han dejado atrás su pasado salvaje, y se han adaptado a la vida en el interior de nuestras viviendas, sí existen algunos requerimientos felinos que hace falta respetar.
La primera regla de oro para lograr que el gato casero sea feliz es procurarle espacio suficiente para merodear en casa. "Los felinos domésticos se adaptan bien a la vida en el interior de una vivienda, pero el gato necesita tener acceso a varias habitaciones de la casa", señala la Sociedad contra la Crueldad hacia los Animales.
2. Un gato casero precisa camas en distintas alturas
Los gatos domésticos necesitan tener camas felinas a distintas alturas, una cerrada sobre el suelo y otra en altura, que le permita inspeccionar
Los gatos tienen la habilidad de convertir los espacios más insospechados de la vivienda en una confortable cama felina. Sillas, cajones, el interior de un armario y hasta el lavabo son susceptibles de ser aprovechados como lecho de descanso por los versátiles felinos.
Los propietarios deben atender esta naturaleza felina para lograr que su gato casero sea feliz: en consecuencia, el peludo compañero precisa, al menos, dos camas. Estas deben, además, colocarse en distintas alturas.
"Una de las camas del gato debe situarse en el suelo, contar con techo y con tres paredes; para ello, una caja de cartón acondicionada suele valer", explica Bradshaw. La segunda cama del felino es recomendable que se coloque en altura, pero que sea accesible para el animal. Además, siempre que sea posible, conviene que este lecho aéreo tenga vistas a la puerta de entrada a casa o a una ventana; de este modo, el felino podrá vigilar su territorio.

3. Un gato doméstico feliz precisa un arenero protegido
Un gato doméstico necesita un arenero limpio, de tamaño suficiente como para permitirle estar cómodo. Y colocado en una localización apartada, es decir, que le asegure intimidad.
Además, los felinos domésticos se sentirán más confortables si este cajón de arena se encuentra retirado de ventanas exteriores o cristales. Esto es, lejos de las miradas indiscretas de otros gatos o felinos ajenos a la casa.
4. Un gato casero disfrutará de una terraza o balcón seguro
El entorno de un gato casero dista mucho de ser tan estimulante como el exterior. Los felinos que viven en casa no pueden disfrutar de la variedad de escenarios y situaciones que se presentan en un entorno al aire libre. "Por ello, los dueños responsables deben tratar de que la casa satisfaga las necesidades felinas, con el fin de asegurar el bienestar del felino doméstico", explica este científico.
Una terraza o balcón seguro, es decir, tapado con mallas que permitan la entrada de luz pero impidan que el gato se escape, extravíe o sufra un accidente, proporcionará al felino doméstico un espacio estimulante. Esta área facilitará al peludo compañero sol directo, ruidos del exterior y nuevos olores. Incluso la posibilidad de que el gato cace insectos y otros pequeños animales que irrumpan en su territorio.
5. Hierba gatera: un placer felino
Ocho de cada diez gatos sienten una atracción hacia la llamada hierba gatera, una planta herbácea de 40 centímetros de largo y hojas aserradas, que desprende un olor similar a la menta.
"La hierba gatera ejerce un efecto narcótico en muchos gatos, los gatos disfrutan con ella, y no es extraño ver a un felino saltar o correr de un sitio a otro tras haber masticado esta planta",

Los gatos caseros necesitan rascadores donde lijar sus uñas, desestresarse y dejar potentes señales visuales y olorosas al resto de felinos de la casa rascador para sus uñas en casa. Los rascadores para gatos pueden fabricarse en casa de modo sencillo.
7. Un gato feliz necesita jugar con su dueño
Los gatos desarrollan su inteligencia, pero también un comportamiento social, a través del juego. Esto explica por qué es tan importante que el dueño reserve tiempo para jugar con el gato.
Los juegos favorecen la salud física del felino, desarrollan su destreza e instinto cazador y fortalecen la relación entre gatos y humanos.
8. Un felino feliz come de forma equilibrada
La alimentación equilibrada del gato es una de las claves para que el felino doméstico sea feliz. Es importante no sobrealimentarle y hacerle pasar por la báscula con regularidad para evitar que sobrepase su peso ideal.
9. Un gato contento... y acompañado
Los gatos, como los perros, son animales sociales, que disfrutan de la compañía de sus dueños. Un gato doméstico que pasa demasiado tiempo solo en casa es sencillo que acuse aburrimiento y las consecuencias poco saludables de la soledad excesiva.

En este sentido, hay que tener especial atención a la llegada de un nuevo gato a casa: la experiencia puede ser muy positiva y estrecha las relaciones sociales entre los felinos. Pero el encuentro, sobre todo durante los primeros días, debe ser paulatino.
10. Un gato feliz, con dueños responsables
Un gato casero feliz necesita un dueño bien informado, con ganas de entender y estudiar el comportamiento y necesidades de su animal; y responsable, que le quiera tal y como es: un felino.
Los gatos no son perros. Esta afirmación puede parecer una obviedad, pero es una de las claves para entenderse con el peludo minino y disfrutar de una relación estrecha (y única) con nuestro gato
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